28 nov. 2010

D. Antonio Rodriguez Buzon

La Virgen de las Angustias, viene, pero nunca pasa.
Es ala azul, viento fino, caricia de sierra blanca agua de escondida fuente, latir de alegría cansada, compás que sólo se empieza, y canción que nunca acaba.
La Virgen de los Gitanos, casi silencio y palabra, medio ilusión y tristeza, casi noche y casi alba, medio madre y medio novia, casi amiga y casi hermana, es un corazón desnudo que en el aire se derrama.
La Virgen de los Gitanos, triste Violeta apenada, va mecida por los ángeles al despuntarla mañana.


1 comentarios:

Anónimo dijo...

Ole y ole a mi virgen de las angustias de los gitanos

Publicar un comentario